.
.
Dios está jugando, y el jugar no tiene nada que ver con la seriedad y la tristeza (son reglas del hombre que busca volver un trabajo lo que es un juego), El propone este juego donde no hay meta, donde el premio es el presente, mira este programa cómico mientras pica algo, el juego de nacer y morir, de los que estamos vivos y de los que murieron, se asombra del ingenio que tenemos para arruinar buenas leches, de como creamos deseos y vamos detrás de los que nos entristece, saboreándolo, se rasca un huevo y se encoge de hombros, como un mendigo feliz mirando renegar al millonario, y espera, siempre te deja que desperdicies tu tiempo a voluntad, y puede ser que no exista( es tan lindo cagarse en las religiones organizadas), pero había una persona y muere, no había una persona y nace, entonces el juego sube de nivel, y te queda una vida, justo esta, Dios se prepara unos mates mientras vos te decidís a valorar los próximos minutos, a mirar tu vida a los ojos.
.
.