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Pues finalmente,
padre, madre, hermanos y perros,
quedan metidos en la sangre.
Y viajes, anécdotas, chistes y peleas,
juntan los corazones ante la inminente....
Yo me quedo mirando el horizonte
quizás con algunas lágrimas,
y con los ojos de la niñez
(los que no quiero dejar de abrir)
observo el dolor que adelgaza y desaparece...
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