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Mi vida es la siesta del perro al sol,
no quiero ningún apuro,
voy a trabajar sin que sea trabajo,
tengo las obligaciones olvidadas pero las cumplo, y no entiendo,
ni me motivan,
las ambiciones de esta sociedad,
tal vez viva colgado y actúe en la seriedad,
me cuesta mucho postergar soluciones y dramatizar problemas,
me cuesta dejar de ironizar,
me cuesta considerar el miedo y la comparación....
entonces trato de gastarme el amor en el instante,
hasta las últimas monedas,
todos sabemos que no sirve guardarlo,
es lo único que llena siempre los bolsillos.... cuando no esperás nada al gastarlo.....
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